19 octubre, 2014

Artefactos narrativos

Fue durante el mes de julio del año 2011, y en una especie de manifiesto, cuando empecé a hablar de ciertos artefactos para imaginar e inventar historias. Esa palabra navegó por las distintas redes y se adaptó a otros significados y a otras referencias. Por ejemplo, hoy en día sabemos de los Artefactos Digitales, que es un proyecto de Conecta 13; y también de los Artefactos Multimedia, que es una idea desarrollada por Néstor Alonso en Educa con TIC.

En aquel tiempo, mis artefactos bebían con emoción en las fuentes de los cuentos populares. Ahora mismo están deseando renovarse…

28 agosto, 2014

La narración en el aula

Probablemente, la forma más poderosa de comunicación que tenemos a nuestra disposición en el aula es la narración de cuentos. Es el recurso más simple y a la vez más importante que poseemos para entretener y colaborar, para persuadir y aprender. El argumento de que Internet y las tecnologías digitales convierten en algo antiguo a la narración es sencillamente estúpido. De hecho, no existe ninguna cultura que no disponga de su propio imaginario narrativo. Porque la gente, en cualquier lugar, olvida con frecuencia fechas y datos, pero recuerda siempre las historias.

A pesar del magnetismo de la narración de cuentos, en el aula puede haber dificultades para usarla. Por ejemplo, ¿hay que realizar algún tipo de programación?, ¿es mejor valorar sólo la diversión que causen los relatos?, ¿se deben considerar las diversas estrategias narrativas?… De entrada,  aquí dejo algunas ideas:

  • Compartir las historias propias, aunque sólo sea por diversión. Es una manera de generar un buen clima en el aula.
  • Utilizar una historia como introducción a un tema. Se trata de una técnica ya conocida, pero que sigue siendo igual de eficaz.
  • Relacionar las características de la narración con determinados objetivos de aprendizaje. Por ejemplo, con las habilidades de leer y escuchar.
  • Contar historias para aumentar la participación del aula.

 

REFERENCIA: Storytelling in the Classroom as a Teaching Strategy, de Jordan Catapano.

14 agosto, 2014

Digital Storytelling

La narrativa digital o digital storytelling se empezó a desarrollar con las cámaras de vídeo, que popularizaron las historias narradas con imágenes y con sonido. Después de la aparición de Internet, fue posible compartir todas esas historias que la gente -y los medios de comunicación- creaban en cualquier parte del mundo.

En la actualidad, hay otros medios para contar historias empleando recursos informáticos y diversas aplicaciones , que cada vez ofrecen más opciones, incluso en las plataformas móviles. Eso llevó a algunas personas a plantear si el nombre de narrativa digital era la expresión más apropiada. Así hicieron Bryan Alexander y Alan Levine

01 junio, 2014

Artefactos para imaginar historias

Esta presentación ya está en Flipboard, en la revista Storytelling ePortfolio. Mi intención es renovar sus artefactos o accesorios para contar, al mismo tiempo que se combinan con algunas herramientas y aplicaciones…

19 mayo, 2014

Firestorm

En Firestorm, o tormenta de fuego, se cuenta la historia de un terrible incendio que ocurrió en la isla de Tasmania hace unos meses. En esta historia digital, del periódico The Guardian, hay diversos elementos a considerar: abundante scrolling o desplazamiento vertical de la pantalla, y, sobre todo, muchas imágenes, vídeos y sonidos.

Firestorm

24 febrero, 2014

El Tablero Fantástico o el mensaje en una botella

Imagina que un cuento no es más que un entramado de celdillas, una especie tablero construido a partir de cuatro columnas básicas: personajes, lugares, situaciones y objetos. Cada columna del tablero posee un idéntico número de recuadros o celdillas. Imagina que se llenan con un vocabulario especial, con palabras que, de alguna manera, pertenecen al mundo de los cuentos, populares o actuales. Así es el Tablero Fantástico: un casillero para guardar palabras, un entramado para imaginar historias.

Cada taboleiro se convierte de hecho en un conjunto de hipótesis fantásticas, en el sentido que nos ofrecía Gianni Rodari. Una hipótesis es como una red; lanzas la red y, tarde o temprano, algo encuentras. Un taboleiro también es como una botella con un mensaje: arrojas la botella en el mar y seguro que llega a algún sitio, donde alguien leerá tus palabras.

En cualquier caso, en este tablero, todo puede surgir a partir de los personajes, de los lugares, de los objetos y de las situaciones narrativas de la historia.

17 febrero, 2014

La niña que surgió de un cuento

En Polgariño conta, un proyecto de escritura que ya se citó en otro post, está el cuento de Margarida, a nena ecolóxica. Al principio, nació mediante la escritura y la lectura, seguramente con la ayuda y la influencia de Gianni Rodari. Pero después se adaptó y se modificó, para desarrollar con los medios de las nuevas tecnologías la historia de esa niña…

11 febrero, 2014

Una historia digital a partir de un cuento escrito

En un proyecto de escritura que se llamó Polgariño conta (2009-2011) tengo este recuerdo. Una de aquellas historias imaginadas e inventadas, O mundo máxico, fue transformada por toda la clase para hacer una narración digital. Eso que ahora dicen digital storytelling

Aprovechando los días de Carnaval, hicimos una adaptación de un cuento de uno de los alumnos. Utilizamos materiales simples pero potentes, como los cuentos populares. Y otros que estaban a nuestra disposición, como una sencilla cámara digital con la capacidad de grabar video. Y aquí está el resultado, siguiendo las ideas del post anterior. ¡Cuánto disfrutamos con nuestra primera película!

10 febrero, 2014

Narrar y escribir en digital

Escribir en la escuela primaria es como entrar en una espiral, o en una especie de laberinto. Pero el monstruo de la escritura, en el caso de que exista ese minotauro, no es invencible. Y tampoco lo es en el mundo digital…

5 pasos en el proceso de escritura digital

Planificación: definir, recopilar, decidir

  1. La propuesta o el proyecto; la generación de ideas; los destinatarios y la audiencia; la organización; el uso de modelos.
  2. La búsqueda de recursos para la historia. Entre otros, fotos, dibujos, fotografías, mapas, gráficos, voces, sonidos, etc.
  3. Es bueno empezar pensando en el final de la historia… Por ejemplo, ¿estás tratando de informar, convencer, provocar, cuestionar?

Redacción: seleccionar, escribir, importar

  1. El proceso de producción textual y digital; los contenidos; el desarrollo de la propuesta; el uso de borradores, plantillas y storyboards; la colaboración.
  2. El empleo de un storyboard, que defina la escritura de la historia digital, sirve para mostrar el propósito y el punto de vista que se ha elegido en la narración.

Revisión: finalizar, grabar, crear

  1. La aportación de nuevas ideas; repensar, corregir y reescribir; el análisis de las interacciones.
  2. Si es el caso, utilizar un micrófono para grabar la narración de secuencias determinadas.

Edición: demostrar, evaluar

  1. Las últimas soluciones; la cooperación; la adaptación y la normalización de la historia.
  2. El texto escrito y sus posibilidades.
  3. La digitalización en Internet.

Publicación

  1. Compartir los trabajos, sean digitales o no; las formas de presentación y las herramientas; web 2.0 (blogs, wikis, redes sociales).
  2. Recoger la retroalimentación sobre cómo se podría mejorar la historia, incluso con ampliaciones. También de las opciones de uso en las aulas.
  3. Y, sobre todo, enseñar a otros cómo crear sus propias historias digitales.

14 enero, 2014

No aprendí en los palacios de Bagdad

Eduardo Germán María Hughes Galeano (Montevideo, 1940), conocido como Eduardo Galeano, es un periodista y escritor uruguayo. Está considerado como uno de los más destacados escritores de la literatura latinoamericana. En 2009 recibió la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid. Allí dijo:

No tuve la suerte de conocer a Sherezade; no aprendí el arte de narrar en los los palacios de Bagdad; mis universidades fueron los viejos cafés de Montevideo; los cuentacuentos anónimos me enseñaron lo que sé…

13 enero, 2014

Contar, el recurso más poderoso para activar nuestro cerebro

Desde hace más de 27.000 años, desde que se descubrieron las primeras pinturas rupestres, contar historias ha sido uno de nuestros métodos más elementales de comunicación. Es un método muy simple, que está en nuestro ADN cultural: las historias nos atraen y nos entretienen a la vez. Sin embargo, la narración puede hacer muchas más cosas.

En una entrevista, por ejemplo, unas palabras de Jostein Gaarder llamaron mi atención. Decía: "Lo importante es que se sigan contando historias. El cerebro humano está hecho para historias más que para enciclopedias o información digital". En ese sentido, hoy se sabe, por ejemplo, que ya a los dos años el 70 por ciento de los niños emplea algún recurso de convención literaria cuando explican una historia: fórmulas de inicio y conclusión, el imperfecto como forma verbal, las relaciones causa-efecto durante las secuencias narrativas.

Además, esos estudios también establecen que la adquisición del esquema narrativo se produce en los cuatro o cinco primeros años de vida. Así, los investigadores Stein y Trabasso explicaron que cuando los cuentos están bien organizados y estructurados, los niños, a esas edades, son capaces de:

  • Recordar el orden exacto de los acontecimientos.
  • Inferir las intenciones y los estados internos de los personajes.
  • Diferenciar las causas de las consecuencias.
  • Detectar las inconsistencias en la información.

De Tina Mailhot-Roberge

De hecho, la importancia de las historias es evidente. Si escuchamos una presentación de PowerPoint con viñetas e imágenes aburridas, una cierta parte del cerebro se activa. En general, impacta en las zonas de procesamiento del lenguaje de nuestro cerebro, en las que se decodifican las palabras para comprender su significado. Pero eso es todo, no suele ocurrir nada más.

Cuando se nos dice una historia, las cosas cambian drásticamente . No sólo son las partes de procesamiento del lenguaje de nuestro cerebro las que se activan, sino también cualquier otra zona en la que se experimenten los hechos y los acontecimientos de esa historia. Así , si alguien cuenta de cómo ciertos alimentos eran deliciosos, nuestra corteza sensorial se ilumina. Si se trata de alguna clase de movimiento, nuestra corteza motora se activa, etc. Porque una historia es capaz de poner todo nuestro cerebro a trabajar.

Por último, de otros estudios, los de Nicole Speer, se deduce también que nuestros cerebros están diseñados par procesar el mundo que nos rodea como si fuera una historia. Ellas, las historias, pueden servir como poderosas herramientas de organización para la integración de nuestras redes neuronales. Si están bien contadas, con los conflictos y las resoluciones, con los pensamientos y las emociones, las historias ayudan en el desarrollo del cerebro y facilitan la relación entre las personas.

(Referencias: algunos fragmentos y algunas imágenes del post The Science of Storytelling: Why Telling a Story is the Most Powerful Way to Activate Our Brains, publicado en Lifehacker.)

08 enero, 2014

Caperucita como especie biológica

El investigador Jamshid Tehrani, Universidad de Durham (Reino Unido), utilizó las bases de la filogenia para analizar la evolución de los cuentos populares. Hasta ahora no era fácil demostrar si esta clase de cuentos comparten un idéntico origen, si las distintas versiones que existen son el mismo relato o si han surgido de la combinación de varias historias.

Para Tehrani, los cuentos populares son como las especies biológicas, ya que evolucionaron gradualmente de generación en generación, y se adaptaron a nuevos ambientes y costumbres, en su larga vida narrativa, según se fueron transmitiendo de un lugar a otro, de una región a otra.

El árbol evolutivo de Caperucita Roja